Antes de leer este artículo, te pido por favor que leas este
otro artículo, donde hablo de que esto no es un ataque personal hacia nadie,
sino una forma de intentar crear conciencia con este problema. Un intento de
crear un mundo con más empatía y más respeto hacia todxs.
Esta pregunta quizás suene cosa del pasado, donde era muy
notable que las mujeres no podían ascender a ciertos puestos de trabajo, o
incluso no podían trabajar y debían quedarse en casa limpiando y criando hijos.
Donde las mujeres cobraban mucho menos, y eran tratadas como seres demasiado
sensibles para llevar a cabo ciertas tareas duras y rudas solo al alcance de
los hombres.
Pues bien, he de decir, que todo eso, sigue hoy en día
presente. ¿Cómo te quedas?
Parece cosa del pasado, además de un pasado lejano, pero
sigue siendo una cruda realidad.
Es una realidad que en muchos trabajos, los altos cargos
solo estén al alcance de los hombres. Que haya mujeres en puestos altos, no
significa que todos sean así. Los lugares menos visibles, los que no tienen una
publi de “oh mira que inclusista que soy, tengo a una mujer aquí”, quizás los
más comunes, los más humildes, pero también los más grandes y herméticos,
tienen esta problemática. No quiero que se me malinterprete, no quiero que
absolutamente todos los cargos altos sean ocupados por mujeres, lo que plasmo
es una realidad donde a muchas mujeres se les mina hasta denigrarlas a puestos
muy inferiores. Soy más partidaria de empleos laterales en lugar de
piramidales, donde todo el mundo esté al mismo nivel. Pero si un oficio es
piramidal, qué menos que sea completamente igualitario, y el género no sea una
razón de peso a la hora de ocupar los puestos.
Es una realidad que siguen habiendo muchos hombres que dicen
que todas las mujeres debería estar en
casa, en lugar de trabajando. Con esto no digo que todos los hombres lo digan,
hablo de ese porcentaje que sí lo dice. Esos hombres que además no pueden ni
levantarse de la mesa a coger algo de beber y tienen que mandar a la mujer.
Pero sobre esto último, haré un artículo más detallado porque tengo cargamento.
Es una realidad que un elevadísimo número de mujeres cobran
mucho menos que los hombres, simplemente por su género. Esto también parece muy
cosa del pasado, pero no lo es, es algo actual también. Pero no es muy visible,
suele ser a escondidas, y en los tiempos que corren donde apenas hay empleo y
la economía familiar se resiente, muchas mujeres se ven obligadas a coger estos
empleos para poder comer y mantenerse. No todo el mundo puede rechazar una oferta
de empleo y prender una cruzada contra un explotador. Hay veces que por
desgracia prima poder comer y alimentar una familia. Pero sucede. Ya te digo si
sucede. De nuevo, esto no quiere decir que no haya hombres que estén
explotados, porque eso es otra gran realidad. Pero en este caso estoy hablando
de un mismo puesto de trabajo, donde la mujer cobra mucho menos que el hombre.
Es una realidad que la mujer siegue siendo el sexo débil,
una persona demasiado sensible para poder hacer cosas “duras”. Cuando eso sí es
cosa del pasado, donde la visión de la mujer blanda no era más que la visión
que ciertos hombres habían puesto a las mujeres (de nuevo, ciertos hombres no
es todos los hombres. Me pongo pesada con el tema porque no quiero que se
malinterprete).
Y además, es una realidad que muchas mujeres son despedidas
por quedarse embarazadas. Por desgracia, una realidad muy presente hoy en día,
incluso en países donde se presume de inclusismo laboral, de igualdad de
derechos, países “avanzados” (que mira que me rechina esta palabra, porque
luego son los más neardentales), etc. Despidos improcedentes, camuflados para
ser socialmente aceptados, pero que se les ve a kilómetros su mala obra, su
intolerancia, su machismo y por supuesto su cara dura. Despidos donde todo el
mundo se lava las manos, donde la empresa dice que te echa por una cosa y no te
paga, el seguro dice que es culpa de la empresa y no te paga, y la mujer se
queda sin saber a quién recurrir, porque se encuentra desamparada.
Esta es la realidad, una enorme desigualdad laboral entre
hombres y mujeres, un gran vacío legal que no siempre se puede recurrir y
denunciar. Una desigualdad que está al alcance de todxs intentar solucionar, ya
sea desde la posición de jefx, compañerx, amigx. Ya sea haciendo algo
directamente o promoviendo estas realidades para que no sean algo oscuro y
desconocido. Ya sea culpa de hombre o también de mujeres con estas actitudes
machistas (que las hay, no todo es culpa del hombre). Sea como sea, debemos
cambiarlo para que sea justo.
Si te gustó y quieres conocer un poquito más sobre el tema,
te invito a leer estos artículos:
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