Las noches me mantienen cuerda




Creo que la noche es lo que me mantiene cuerda. No soporto este mundo lleno de ruidos, de gritos, de gente que le da completamente igual lo que pase a cualquiera que no sean ellxs mismxs.
Lxs vecinxs molestxs, los coches, las obras constantes, la gente que grita porque sí en cualquier momento.. cuando te paras y escuchas, es realmente increíble la cantidad de ruido que hay en el mundo.
¿Cómo lo hace la gente para aguantar? A mí cada día me cuesta más.
Siempre he sido nocturna. Me encanta quedarme hasta tarde, y despertarme al medio día. El día me estresa, con tanta gente haciendo ruido como si no hubiese un mañana. Por la noche, casi todo el mundo duerme, y poder escuchar el silencio es realmente curativo. Me conecta conmigo misma, me relaja, me permite incluso respirar mejor, desde luego sin tanta tensión.
Creo que la gente hace tanto ruido por no escucharse a sí misma, por no oír su mente, sus pensamientos.. igual que hay gente que no sabe estar a solas, que en seguida necesita inventarse cualquier cosa por hacer, o una excusa para ver a alguien, llamar a otras personas.. Por no quedarse a solas con quizás la única persona que no se han molestado en conocer, ellxs mismxs.
Cuando me paso varios días madrugando, me pongo de mal humor, me duele todo, principalmente la cabeza y los hombros (en los cuales tengo tanta tensión que tengo unas pelotitas enormes), y en cuanto puedo, intento quedarme hasta tarde y levantarme tarde, y realmente parece magia. De repente, vuelvo a estar a gusto conmigo misma, porque me he tomado tiempo para mí, lejos de esta sociedad ruidosa, a la que ya no le importa nada.
No se paran a pensar si con su ruido molestan a alguien.
Si me vieses cómo voy por las noches..  creo que en cualquier momento levitaré, de lo suave y lento que rozo el suelo, del cuidado con el que muevo las cosas, para hacer el mínimo ruido, para molestar lo menos posible.
Pero luego tengo que aguantar día tras día como me molestan mis vecinxs. Incluso viviendo a las afueras como vivo, tengo que aguantar una cantidad de ruidos casi peor que cuando vivía en el centro de otra ciudad.
Hoy pido silencio, como Neruda en su poema. Pero pido silencio porque la contaminación acústica que generan lxs humanxs es desorbitada, porque realmente no hay quien aguante este ritmo, porque no sé cómo lo aguantas, pero yo necesito altas dosis de noche para hacerlo.
Y mis noches no son fiestas. Cuando hablo de noches, me refiero a veces simplemente a estar en silencio, a asomarme al balcón, a mirar el cielo, las plantas, a sentir el aire, a mirar a la nada escuchando la nada y dejarme llevar por mi mente a donde quiera llevarme. A estar a solas conmigo, y permitirme desconectar de este mundo que cada día entiendo menos.

Si te gustó, echa un vistazo a estas otras reflexiones:

[Texto e imagen propias protegidas con derechos. Cualquier copia sin autorización se considerará un delito. Si ves estas imágenes en otras personas, te ruego te pongas en contacto conmigo. ¡Muchas gracias!]

Comentarios