Momentos de confesión


Llevo meses que no tengo ganas de salir, de estar presente en rrss.. y no es por el panorama actual ni mucho menos, es que ha llegado un punto en que no me aporta nada positivo. Salgo y sólo se habla del puto virus, todo el mundo es carne de miedo, hasta hay parte de mi familia que he dejado de ver por su miedo a esta pandemia.. salgo y nada es lo mismo, la gente parece que quiere quedar pero luego nunca llega a nada.. y al final digo ¿Y qué? Esta cuarentena ha sido horrible para muchas personas y lo entiendo, pero para mí ha sido un momento de conexión conmigo misma, de conocerme en profundidad, sanar viejas heridas, descubrir cosas que me apasionan y que había dejado de hacer, puso mis prioridades en orden. Y echo mucho de menos la vida antes de todo este caos, y a mis amigxs, mi familia, pero estoy cansada.. en parte, cansada de ocultar partes de mí que me avergüenzan.. cansada de vivir ciertos hobbies en soledad porque nadie cerca los comparte, cansada de ir detrás de la gente. Y es por eso que desde hace unos meses soy una especie de fantasma para mi entorno. Durante muchos años me he dedicado a estar para los demás, a poner sus problemas por delante de los míos, de tragar comentarios que no me gustaban pero poner buena cara porque no es mi filosofía entrar en conflictos a la mínima sino tolerar diversas opiniones aunque lleguen a ser ofensivas en ocasiones. Quizás algún día me atreva a definirme en un texto, sin miedo al rechazo, sin miedo a las burlas, sin miedo a los prejuicios por mis hobbies.. pero ahora mismo no puedo. Sin miedo a decir "mira esta soy yo y no hago daño a nadie por ello", pero el mundo no está como para verter sinceridad, porque esa exposición solo es una diana de comentarios donde cualquiera se siente libre de juzgar y criticar a través de una pantalla. Cuántas veces en mi vida he mandado a la mierda a gente que no era sincera conmigo, que me decía una cosa y a las espaldas otra. Y estoy cansada de batallar, de intentar sonreír entre comentarios despectivos por mi ética, mi alimentación y mis creencias, por cómo visto o dejo de vestir, cansada de esconder mi faceta coleccionista porque me da miedo el qué dirán, pero sobre todo, cansada de no poder salir un rato a evadirme sin que se hable del puto virus. 
Lo intenté, pero de momento me quedo en mi cueva un tiempo.
Y sí, otra foto de atardeceres, porque me ENAMORAN.

Comentarios