Lo que callo me come. Pero, ¿qué hago? Cuando ves que la
sinceridad no es recíproca, cuando te cansas del mismo comportamiento una y
otra vez.
Callo y muero, pero también callo y sobrevivo. Porque cuando
hablo, me desnudo plenamente ante quien se tapa todo lo que puede.
Lo que callo me destruye, pero me ayuda a no sentirme una
idiota, a no ver que doy y no recibo.
Lo que callo también me salva. Me salva de no sentir que
siempre me pasa lo mismo, de sentirme timada.
¿Y qué hago? Qué hago cuando mi fe en lxs demás se tambalea
y solo quiero huir. Pero no puedo, pero sigo atada. Y a veces pienso, ¿para
qué?
Callo. Callo como defensa, callo como autoprotección. Callo
aunque las palabras me quemen dentro como un ácido, porque sé que desnudarme ante
alguien tapado me quema el doble.
Callo, y así aguanto. ¿Hasta cuándo? Solo el tiempo lo sabe.
Si te ha gustado, echa un vistazo a estas otras poesías
propias:
[Texto e imagen propias protegidas con derechos. Cualquier
copia sin autorización se considerará un delito. Si ves estas imágenes en otras
personas, te ruego te pongas en contacto conmigo. ¡Muchas gracias!]

Comentarios
Publicar un comentario