Hoy hablaremos de la psicología, el lujo del siglo XXI, o
cómo lxs pobres no tienen derecho a tratar su salud mental. Sé que aquí me
pueden llover las críticas, pero la verdad es que necesito plasmar esto, y me
gustaría que antes de criticar se lea el artículo completo.
Todos los trabajos merecen un sueldo, y eso está claro, y
aquí no quiero decir que lxs psicólogxs tengan que vivir del aire. Pero creo
que hay una diferencia muy gorda entre cobrar por hacer el trabajo, y
aprovecharse de la situación.
En un trabajo normal en mi país, se paga unos 5-6 euros la
hora, puede llegar a 8 incluso dependiendo de la profesión. Evidentemente, hay
gente que cobra muchísimo más, y gente que cobra muchísimo menos. De hecho, yo
he llegado a cobrar 7 euros por 5 horas, que no me salen ni las cuentas. Sé que
hay países que incluso cobran muchísimo menos al día, y esto es una realidad.
Siempre me ha parecido mal que haya profesiones que cobren
una cantidad tan desmesurada de dinero, como si fuese equivalente a su
esfuerzo, cuando quizás las profesiones más mecánicas y que más desgastan son las
que menos beneficios dan a lx trabajadorx. Pero hoy no quiero hablar en general
de los sueldos y su desigualdad, sino de una profesión en concreto: La
psicología.
La psicología es aquella profesión que trata de intenta curar
la mente humana, así como la medicina cura el cuerpo. La medicina muchas veces
es A B y C, ya que sigue unos patrones muy específicos la mayoría de las veces
(un cuadro sintomático de manual, unas pruebas diagnósticas que te confirman la
patología, un procedimiento a seguir, etc). Pero la psicología es mucho más
abstracta, ya que aunque tiene algunas similitudes, cada paciente y su mente es
un mundo. Además de no tener una prueba que te asegure que tiene tal o tal
cosa. También es una profesión que, a diferencia de la medicina, tiene un
factor emocional y personal muy grande. Cuando lxs médicos pueden tratar a sus
pacientes con cierta frialdad y distancia, dejando de lado el terreno
emocional, lxs psicólogxs van de lleno al malestar, la preocupación, el dolor,
y al fin y al cabo, a todo aquello que tortura y daña a lx paciente. Eso le da
un factor muy importante de labor social.
También es una profesión donde cada paciente, contrata los
servicios de lx profesional, y por norma general, para mucho tiempo. Eso hace
un gasto duradero en el tiempo. Y lo más importante, que no es un servicio que
se contrate por placer, sino por una necesidad. Todo esto nos haría pensar, que
dichos servicios deberían tener un precio bajo, ya que no deja de ser un tema
de salud, y prolongado en el tiempo (muchas veces, más prolongado de la cuenta
por malapraxis, pero como es un tema tan abstracto como la mente, es difícil
demostrar que los procedimientos han llevado al paciente a un empeoramiento bastante
grave, como por ejemplo lo está siendo en mi caso). Pero no, en España la media
de lo que le tienes que pagar a lx psicólogx está en 60 euros por hora. Una vez
a la semana, durante meses o años, te puedes hacer una idea de la cantidad de
dinero que es eso. Además que muchos casos, deberían tener terapias más
seguidas, incluso diarias, y no son posible por su alto coste.
Además, de que muchxs psicólogxs utilizan una especie de
tablas mentales para tratar a todxs lxs pacientes, indiferentemente de su caso
concreto. Se hacen sus propios esquemas de prioridades y es lo que siguen. Y
como digo, en mi caso solo ha llevado a que cada vez esté peor.
En España, la sanidad es pública, se paga con los impuestos.
Y hay ciertos servicios de salud mental con psicólogxs que son también
públicos, pero dejan mucho que desear. Para empezar, no puedes pedir una cita
por tu cuenta, sino que es lx propix médico de cabecera quien debe recetártelx.
Luego tardan, literal, meses en darte una cita. Una vez consigues la cita, la
siguiente cita, como te puedes imaginar, también te la dan para meses. Por lo
que no es una terapia nada eficaz.
La mayoría de problemas mentales, sean más leves o más
graves (que al final los leves, como fue mi caso, se pueden convertir en graves
con un mal tratamiento), requieren de una terapia más seguida, con menos
espacio entre una sesión y otra. Y no es posible con los servicios psicológicos
actuales, al menos en mi país. Eso me hace ver, que la psicología hoy en día es
un lujo, y no un bien de primera necesidad. Parece que puedes vivir con toda
clase de trastornos mentales y a nadie le puede importar. Si no te puedes
permitir una terapia, literalmente, te jodes.
Es realmente triste, y es muy indignante. Algo tan básico,
tan necesario, y que se oferte a precios desorbitados. No podría explicarte con
palabras la inmensa impotencia que siento, pero al menos, y con la mejor de mis
intenciones y mis palabras más respetuosas, lo he intentado. Ojala esto deje de
ser así algún día, y al fin se vea como lo que es, un servicio de primera
necesidad, y que creo firmemente, que podría poner solución a muchos de los
problemas de la sociedad actual. Porque muchos actos, muchas de esas noticias
de desastres en las calles, no son más que personas sin un tratamiento psicológico.
No digo que estén locas, no hace falta estar loco para hacer muchas cosas. Pero
sí tener algún trauma o desorden mental que le puede estar bloqueando y puede
saturar su límite. No sé si me explico, pero me alargué más de lo que quería y
eso, ya es otro tema.
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