¿Qué nos diferencia?




Antes de leer este artículo, te pido por favor que leas este otro artículo, donde hablo de que esto no es un ataque personal hacia nadie, sino una forma de intentar crear conciencia con este problema. Un intento de crear un mundo con más empatía y más respeto hacia todxs.
Me ha tomado mucho tiempo pensar en cómo empezar a plantear estos temas en el blog. De hecho, he ido con tanto miedo a que esto pudiese crear un rechazo más que una reflexión, que he hecho un aviso demasiado largo, como habrás podido comprobar en el artículo que menciono anteriormente. He dado dos conferencias sobre estos temas, y sigo preguntándome cómo empezar, cómo hacer una introducción para proyectar de la mejor manera este tema.
He decidido preguntar directamente, ¿Qué nos diferencia del resto de los animales? He estudiado técnico veterinario, con diversos cursos a lo largo de varios años, y he llegado a la conclusión de que no tenemos casi diferencias. Anatómicamente, somos muy similares. Cambian los nombres de algunos órganos, por alguna extraña y especista razón, cambia la posición o forma de algunos otros órganos, e incluso cambian el funcionamiento de algunos sistemas, pero prácticamente no hay diferencias. Creo que mucha gente no sabría diferenciar un corazón de humana y uno de cerdo si los tuviese delante.
De hecho, en cuanto al hecho de sentir, que mucha gente se pregunta. Sí, sentimos exactamente igual. Lo que nos diferencia a todos los animales (y generalizo animales hablando también de humanxs, para empezar a romper una barrera aunque sea verbal), es que los animales tenemos un sistema nervioso conectado a un cerebro. Todos y cada uno de los animales, en mayor o menor complejidad, lo tienen. He llegado a escuchar verdaderas barbaridades como que algunos animales como algunos bivalvos no tienen cerebro. Pero no es así, tienen un par de ganglios que funcionan exactamente igual solo que con algunas menos funciones, pero entre las funciones que mantiene te puedo asegurar que está el sistema nervioso. Nuestro cerebro no es más que un conjunto de ganglios exactamente igual, solo que el nuestro está formado por muchos ganglios, y el de otras especies por menos.
Entonces, ¿por qué esa barrera mental que nos diferencia? Por increíble que parezca, somos animales igualmente, taxonómicamente de hecho lo somos. Pero si observamos los comportamientos, ¿ves mucha diferencia entre un perro saltando de alegría porque llega a casa su humanx, y un niño pequeño el día de navidad? Porque yo no. En general, soy una persona muy observadora, y me he pasado muchos años de mi vida mirando comportamientos de personas y del resto de animales, y veo los mismos patrones.
Pero incluso dentro de los animales, hacemos clasificaciones mentales. A unos los amamos y los tenemos de “mascota”, otros nos sirven de “entretenimiento”, otros para “experimentar con ellos”, y otros muchos para “comérnoslos”. De todos y cada uno, hablaré más detalladamente en diversos artículos, porque creo que ya es un tema demasiado denso y conflictivo para cargar en un solo artículo.
En el de hoy, simplemente quería abrir una puerta, romper una barrera mental, empezar una reflexión. Que te empieces a cuestionar cosas, que empieces a ver que no tienen sentido, pero sobre todo, que emprendas tu propia reflexión al respecto. Solo piénsalo, pregúntatelo. Porque solo cuestionándonoslo todo, podemos realmente profundizar en el conocimiento.

Si te gustó, echa un vistazo a este otro artículo:
Qué es el veganismo 

[Texto e imagen propias protegidas con derechos. Cualquier copia sin autorización se considerará un delito. Si ves estas imágenes en otras personas, te ruego te pongas en contacto conmigo. ¡Muchas gracias!]

Comentarios