El espejo





El espejo, ese gran conocido y desconocido. A veces nos miramos y nos reconocemos perfectamente. 

Otras, miramos y solo vemos destellos de desconocimiento: “eso no es mío” “eso de dónde ha salido”..

Nos obsesionamos con él, con lo que queremos ver y no vemos. Lo esquivamos al sentirnos desconocidxs ante él.

Es triste, que el espejo lleve años con nosotrxs y que la sociedad lo haya convertido en una obsesión, en una competición con nosotrxs mismxs y con los demás. Las películas, las series, los cuentos y su “espejito espejito mágico”..

Cómo algo tan simple ha podido generar tantos trastornos mentales, tanta muerte, tanta obsesión,…. Tanto dolor.

Es muy injusto que ahora tengamos que estar luchando contra él, contra nuestra visión personal de nosotrxs, contra ese impulso de competir, de destacar, de ser lxs mejores.

Cambiando la visión de nosotrxs, y del espejo, podemos empezar a parar ese dolor, esa competencia insana. Mírate al espejo, y di que no serás perfectx, pero si hay algo seguro, es que eres únicx, que no hay nadie en el mundo como tú, y por ello no puedes compararte a lxs demás, ni comparar a lxs demás contigo.


Sé más fuerte que el espejo, sé más fuerte de lo que te han hecho creer.
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